lunes, 7 de diciembre de 2009

México vs EUA: La Guerra Visual




La batalla que se libra a través de la televisión






Por: Ma. del Consuelo Contreras Corona





A pesar de que en México se ha dado un fuerte desarrollo del sistema de televisión, se refleja una fuerte influencia del modelo estadounidense. Por un lado, no existe la producción de televisión, y por el otro, cuando se llega a producir, dichas creaciones tienen un estilo particular, basado en el modo de vida del país vecino y lo que los televidentes que radican allá tienen oportunidad de presenciar. Además hay una visible tendencia por parte del espectador nacional para relacionarse de forma más profunda con los programas americanos.




La visible abundancia de producciones americanas en la televisión mexicana nos ha llevado de manera inevitable a presentarnos diversas cuestiones respecto a las principales causas de dicha eventualidad. Pese a que existen ciertas producciones mexicanas, que se elaboran con poco presupuesto, no se rescata de manera significativa, puesto que no logran recaudar la audiencia necesaria para que sigan adelante, y, por otro lado, el punto de comparación entre el impacto que logra una y la otra, realmente no existe, puesto que las producciones extranjeras superan con mucho en diversos aspectos a las producciones nacionales.






Conociendo a la “Caja Mágica”


Desde sus inicios, la televisión se posicionó rápidamente como un fuerte factor de cultura, que nos hizo de ella y nosotros la hicimos nuestra, se introdujo de lleno en nuestros modos de vida e inclusive adecuamos nuestros horarios a lo que en ella se transmitía. Es necesario rescatar, la manera en que estamos involucrados con el llamado cuadro mágico.




Las transmisiones televisivas iniciales eran meramente informativas. Lejos de buscar algún tipo de entretenimiento, los canales se encargaban de reproducir al resto del país información relevante respecto a lo que se estaba viviendo. Durante una década las cosas siguieron planteándose bajo este mismo modelo.




Gran parte de la población mexicana invierte una cantidad considerable de tiempo en ver la televisión. En promedio, las mujeres (4.06 horas) ven más tiempo la televisión que los hombres (3.70 horas). Ello permite considerar que la televisión, más que un simple medio de comunicación, es una “instructora” de la sociedad y el medio de entretenimiento por excelencia.




Desde el inicio de la televisión, el Estado Mexicano confió su expansión a las inversiones y a la relación con los públicos de la iniciativa privada. Siempre mantuvo intercambio en condiciones de manifiesta desigualdad con Estados Unidos. Incluso hay una dependencia tecnológica de la televisión norteamericana, plagio de formatos y masificación de la imitación. También de comercialización ya que la producción y distribución de programas fueron desarrolladas en asociación, además, con los publicistas, los patrocinadores y los estadounidenses, quienes observaron una buena oportunidad de instruir sus habilidades, no solo de ingeniería, sino también de gestión de cualquier aspecto relacionado con el funcionamiento comercial de una emisora.


El consumo de televisión constituye un objeto de mediación ya que por su intermediación, las personas acceden a determinados códigos de interacción e información que los uniformiza y capacita para relacionarse con los nuevos recursos y, de este modo , reconocerse parte de la comunidad que los diferencia de otros (los que no dispongan de dichos recursos). Asimismo, en la complejidad y diversidad de mensajes que transmite, la televisión va creando modas y actitudes de vida en las audiencias que la consumen segmentadamente.




La televisión tiene la importancia de ser un acto social que no solo remite a una forma de empleo de tiempo libre, es también una manera de ser parte de la sociedad contemporánea: proporciona un denso tejido de experiencias que nutren las relaciones sociales cotidianas (pláticas, códigos comunes, configuraciones de identidades y pertenencias grupales). Así cuando se habla de televisión no sólo se hace referencia a un medio de comunicación, sino igualmente a un conjunto de lenguajes y formas de ver el mundo que son ampliamente difundidos y asimilados.






Made in USA


Desde hace décadas, autores como Kaarle Nordenstreng y Tapio Varis han manifestado la existencia de importantes ¨flujos¨ de programación televisiva emitida mundialmente: Integrando datos del año de 1971 provenientes de 50 países, su estudio mostraba que el 40% de todas las horas de programación exportadas en el mundo tenían su origen en Estados Unidos, mientras que las importaciones de éstos representaban solamente en 1 ó 2 % de su programación.




El auge progresivo de diversos géneros o formatos importados de Estados Unidos, relacionados con el entretenimiento en la televisión mexicana, define la tendencia actual. Se muestra el aspecto dominante de la presencia de producción televisiva de origen estadounidense en México, y se relaciona directamente con relatos cómicos de situación y los dibujos animados. La cantidad de programación importada de Estados Unidos y transmitida por canales abiertos es relevante, sobre todo en el canal 5 de Televisa, que se constituye básicamente como un canal programador de series norteamericanas y no como productor de oferta televisiva.




En general los estudios de consumo de Straubharr y Viscasillas, sugieren que los televidentes prefieren los contenidos de su país de origen, o de su región lingüística o cultural (Straubhaar y Viscasillas, 1991). Sin embargo, de acuerdo a la teoría, la cultura televisiva de México y la Laguna se ha visto altamente influenciada por la cultura norteamericana. A este supuesto debemos agregar otra situación que de igual forma repercute e inclusive hace el fenómeno aún más grande. La posición geográfica de Torreón Cohuila. Nuestra visible cercanía con la nación americana ocasiona que la influencia se dé de un modo más elevado que en otras zonas del país más alejadas de la frontera.




La sociedad mexicana se encuentra altamente influenciada por la sociedad americana. Lo notamos en aspectos como la forma de vestir, de actuar, de vivir, etc. Que se vea reflejado en nuestras preferencias televisivas no resultaría sorprendente. Las producciones americanas nos venden un modo de vida, reflejan en sus series una manera diferente de ver las cosas y los mexicanos compramos el concepto sin cuestionarlo siquiera. Se trata de predilecciones basadas en el ofuscamiento que provoca una realidad alterna, cuyo lado malo no somos capaces de visualizar. En todo caso, si en México no se produce televisión, es precisamente porque preferimos el contenido americano y cuando nos ponen en las pantallas otro tipo de producción, nos resulta tan ajeno que no somos capaces si quiera de verlo sin juzgarlo más fuertemente, sólo por tratarse de algo diferente. Al no existir la preferencia pues no existen las ganancias para los productores, y para ellos resulta más sencillo importar y ganar que innovar pero sin la seguridad de obtener una ganancia a cambio.




“Money makes the world go round”: El factor económico


El acuerdo de libre comercio entre los tres países de América del Norte ha propiciado según algunos investigadores una intensificación del carácter oligopólico de los medios de comunicación, un reforzamiento de los objetivos comerciales y lucrativos, la modernización tecnológica de la industria y la modificación de la estructura jurídica para facilitar la liberación del sector.




Resulta más económico para las empresas mexicanas pagar por los derechos de transmisión que hacer la producción propia, se trata de considerar precisamente la relación beneficio – costo. Una producción que pueda siquiera compararse con las que se realizan en Estados Unidos consideraría en gran medida una fuerte cantidad de dinero, que no se sabe siquiera si será redituable.




Según el género y el nivel socioeconómico, las audiencias televisivas mexicanas preferían en 1999 una u otra de las opciones arriba mencionadas. Las mujeres, mayoritariamente, preferían la programación nacional del Canal 2 de las Estrellas, mientras que los hombres manifestaban su agrado por los canales 7 y 13 de TV Azteca, en ese orden. El nivel socioeconómico no producía diferencias entre las mujeres (todas gustaban mayoritariamente del Canal 2), mientras que los hombres de nivel alto y medio concidían en su preferencia por el Canal 7 de TV Azteca en contraste con los del nivel bajo que elegían el Canal de las Estrellas. Esto refleja una fuerte identificación, especialmente en sectores de clase media baja, con personajes estereotipados de la sociedad norteamericana.




Estamos en un país en vías de desarrollo, que aún depende de forma significativa de las exportaciones y tributos de Estados Unidos. En cuanto a las producciones, nos hemos dedicado de lleno a importar sus programas de corte dramático y cómico y transmitirlos tal cual, con la diferencia única del idioma, ya que en la mayoría de los casos se hace trabajo de edición al doblar las series al español. Los resultados: se llena la televisión mexicana de un mismo concepto, el cual es consecuente de que nos formulemos un prototipo de la programación que debe ser transmitido. Encontramos la típica historia en las producciones mexicanas – como las novelas – y observamos de manera significativa que dicha historia tiene sus bases en los materiales que nos importan de la vecina nación.








El caso de las audiencias juveniles


La relación de los jóvenes con las denominadas industrias culturales: televisión, radio, periódicos, revistas, cómics, casas disqueras, se da fundamentalmente en el nivel de consumo; en términos culturales... (en este marco) la televisión... ocupa (ría) un lugar preponderante en las prácticas juveniles.




Es de destacar el elevado número de adolescentes que agradecen que la televisión les permita conocer otros países, lo que confirma el hecho de que la información lejana es más creíble que la cercana. Al no tener un contacto directo, es más atractiva y también más difícil de contrastar. En cambio, la presencia de la música o de la tecnología es casi irrelevante. En este sentido, hay que tener en cuenta que prácticamente todos los miembros de la muestra respondieron a este enunciado apelando únicamente a la programación estrictamente informativa, pues la mayoría de los géneros citados correspondían a este ámbito (telediarios, documentales y debates), lo que puede aclarar el motivo de la casi nula presencia de la música.


A la hora de explicar en qué les ayuda este medio, en muchos casos el estudiante argumenta que le permite comparar lo que sucede en el exterior con su entorno más cercano:




“con ella aprendes que en otros países hay guerras y que en tu país no” (A4, 15 años)




“me ha ayudado a saber (…) que no todo el mundo vive igual de bien como yo” (A20, 16 años).




A pesar de valorar la televisión como una de las principales fuentes de información, los estudiantes consideran que es básicamente un instrumento más de ocio. De hecho, varios de los alumnos consultados destacaron que es, sobre todo, un medio de diversión y entretenimiento.



Las jóvenes mujeres son más proclives a consumir televisión y pasan más tiempo frente a la pantalla y sus gustos varían desde "las telenovelas, algunos programas cómicos mexicanos, la lucha libre, las películas de terror y de acción, pero sobre todo, las series norteamericanas".




Entre las razones aducidas por los hombres y mujeres para preferir las series norteamericanas están en el amplio criterio con que se tratan los problemas de jóvenes relacionados con la sexualidad, el SIDA, el racismo entre otros temas, porque los protagonistas resultan verdaderos arquetipos de belleza y simpatía, así como por presentar la problemática juvenil desde todos los ángulos.




Los canales televisivos abiertos mexicanos ofrecen barras programáticas diversas con el fin de captar el mayor número de televidentes. El Canal de las Estrellas de Televisa, ofrece una programación nacional basada en telenovelas, concursos, programas cómicos y noticieros. El Canal 13 reproduce en cierta forma este mismo esquema, pero con telenovelas con propuestas más agresivas y novedosas. El Canal 7, por su parte, ofrece películas y programas cómicos norteamericanos como Los Simpson y los videos humorísticos, programas cómicos mexicanos, noticieros y películas, y el Canal 5 de Televisa con dibujos animados, series y películas norteamericanas.




Ahora bien, hay contenidos que se han consolidado como los preferidos entre los adolescentes: la ficción y los musicales. A esta lista, se ha incorporado recientemente el info-show. Optar por estos contenidos reafirma una vez más la consolidación de la televisión como instrumento de ocio, en detrimento de otras funciones posibles, y el gusto, entre los adolescentes, por la programación diseñada para los adultos.








Una guerra que aún no termina


No cabe duda de la influencia de los tentáculos del mercado televisual en el espectador adolescente: este grupo social tampoco escapa del actual proceso de globalización. De este modo y por citar sólo una prueba de ello, el éxito de series como “Expediente X” es un fenómeno que traspasa las fronteras. Sin embargo, también se constata la atracción por producciones cuya historia transcurre en ambientes locales, más cercanos.




El elevado consumo de series televisuales por parte de los jóvenes ha hecho que algunas cadenas incorporen a los guiones un componente pedagógico o, al menos, eso afirman. Es el caso, por ejemplo, de la cadena comercial inglesa Channel 4. En marzo de 2000, esta emisora decidió incluir en un capítulo de una serie que define como juvenil, “Hollyoaks” -normalmente seguida por unos 4,5 millones de espectadores-, una violación masculina, con la intención de contribuir a romper el tabú de las agresiones sexuales contra los varones.




Aunque la ficción, la música y el info-show parecen ser los contenidos más atractivos, la selección del producto televisual no sólo está condicionada por el tema, sino que también influyen otros aspectos: el horario de emisión y la disponibilidad como telespectador (ocupación del tiempo libre y horario escolar). De la práctica de los programadores, se deduce que resulta más fácil llegar al público infantil que al juvenil. Por esta razón, los espacios que coinciden con los momentos anterior y posterior al horario escolar son claramente infantiles.




Y es por ello, que tras casi un siglo de historia, la televisión mexicana no se ha permitido a sí misma una evolución considerable. Triste pero cierto, nuestro contenido mediático es codependiente del vecino del norte, de múltiples factores que van desde los intereses meramente económicos, hasta la particularidad de nuestra forma de aprehender dichos contenidos, y de los rasgos singulares que forman parte de la idiosincrasia del pueblo mexicano. La televisión ha sido el campo de batalla por excelencia de esta guerra mediática que día a día libramos con el monstruo americano.






Hablando de periodismo y otras cosas: Entrevista a Víctor Hugo Hernández

Por: Ma. Del Consuelo Contreras Corona


Un periodista prestigioso, hombre consumado y una persona muy accesible, Víctor Hugo Hernández sostuvo una plática con los alumnos de 5to semestre de la carrera de Ciencias de la Comunicación, en la cual compartió sus experiencias laborales, sus opiniones respecto al estado actual de los medios de comunicación en México, y dio una serie de consejos para los aspirantes a periodistas o comunicadores que, afirma, le gustaría que le hubieran dado a él.



Empezó por comentarle a los alumnos que sean muy sensibles al momento de documentar, pues “estamos ante una sociedad más despierta, más sensible y más crítica, irónico pues tenemos un índice de participación ciudadana muy bajo.” Considera que la sociedad mexicana se ha convertido en rehenes de políticos, de grupos sociales, de empresas, de medios de comunicación y de monopolios. Menciona también que el nivel de educación es de promedio octavo año de primaria, además de que actualmente existen cerca de 900,000 jóvenes sin empleo ni oportunidades, por lo cual quienes tienen el privilegio de estudiar deben ser responsables y asumir la responsabilidad que conlleva prepararse adecuadamente para el ámbito profesional.



Una de sus cruces, menciona, es el hecho de que no le dio más énfasis en aprender inglés de forma adecuada, al hablar de cómo las personas se pueden arrepentir de no tener el tiempo para estudiar, y de cómo sus hijos actualmente tienen un mejor nivel de inglés que el que él mismo posee. Considera que cada libro es un viaje, recomienda la lectura, pero enfatiza que los jóvenes que se encargan de estudiar periodismo deban salir de su ciudad de origen para experimentar cosas nuevas y conocer nuevos espacios, nuevas personas; para conocer el mundo y saber cómo es la vida en otras partes del país, e incluso fuera de este. Asegura que les dará sensibilidad para entender cómo son las cosas fuera de su lugar de origen. Mencionó también que un buen comunicador debe tener una obsesión por los libros y periódicos, aunque sea formato físico o digital.



Exhortó al alumnado a planificar sus vidas en el momento en que tienen todo por delante: Planificar la parte del estudio, ver dónde se ven. Planificar también los aspectos físico, personal, económico, social y profesional. “Cuando le agarras gusto a las cosas se te dan más fácil las cosas, no es fácil, todos se equivocan, pero hay que perseverar. Si no hay recursos para hacer las cosas, será difícil hacer las cosas.” Habló también sobre empezar a hacerse un hábito del ahorro y planificar los gastos futuros para cosas importantes: vivienda, transporte, etc. Contó una anécdota de cuando era estudiante de preparatoria y posteriormente universidad. Tenía un par de tenis cuando era estudiante, unos Converse, los cuales le encantan y mientras más se gastaban más los arreglaba y más los quería, y no tenía el dinero para comprar otros. De nueva cuenta, enfatizó en empezar a hacerse el hábito de ahorrar.



Hablando de las crisis de periodismo, Hernández mencionó que los medios de comunicación están sujetos al escrutinio de la sociedad por el pésimo trabajo que han hecho en cuestión de informar adecuadamente a la gente. De ahí, comenzó a hablar sobre sus comienzos en el periodismo. Empezó a trabajar en televisión a los 18 años, entró a trabajar como redactor en Canal 9 de Televisa en México (canal local), entonces pasó a reportear, luego investigación y trabajó en un programa llamado 60 Minutos, el cual fue muy seguido por la audiencia y fue tal su impacto y polémica que terminó siendo cancelado. De ahí, entró al proyecto de ECO como coordinador general. De los 20 a los 30 años se la pasó viajando y en un punto se sintió aburrido de viajar, veía “carreteras que había recorrido en dos o tres ocasiones previamente, harto de tener a la misma gente al lado y de hacer lo mismo.”



Vivió situaciones que le hicieron replantear su vida. Dos pequeños accidentes que vivió, un derrape del auto que llevaban en un viaje, cosas como esas le marcan señales a una persona y es cuando el reloj biológico dice "Ya, hasta aquí". En ese lapso de 10 años, perdió a 4 amigos en distintos accidentes: “Cuando pasan esas cosas re-evalúas las cosas y cambian tus perspectivas, empiezas a sentar cabeza”.



Dentro de sus mentores destaca una eminencia en el periodismo: Jacobo Zabludovsky. Llegó a trabajar directamente con él, y lo considera un gran mentor y le tiene un gran cariño, a pesar de los aspectos de su vida pública como comunicador que fueron bastante polémicos. Lo considera un hombre talentoso y con una capacidad mental impresionante, mencionando que leía dos o tres libros a la semana. Un tipo con un humor muy elegante, era muy comprometido a su trabajo. Contó una anécdota sobre su venida a Torreón, en la cual mencionó que fue a hablar con él y decirle que se iba a casar y que necesitaba salir de México por problemas de salud de su hijo. Dijo que le “inventó la barra” para poder salir, pues Jacobo no le iba a permitir irse. Sin embargo él lo entendió y no sólo lo dejó irse, sino que lo recomendó en Multimedios Laguna y llegó a Torreón no como reportero, sino como una eminencia y eso le ayudó a conseguir un buen puesto dentro de la compañía.



Lleva una carrera de 15 años en los cuales trabajó para televisión, radio y prensa, y considera que Torreón es una región increíble a pesar de ser castigados por la inseguridad, le gusta involucrarse con la gente de la región. Prefiere vivir en el norte de México a vivir en el sur, pues considera que el sur es muy pobre y no tiene un buen nivel de educación, además de que no existe la libertad de expresión como lo hay en la región norte; lo considera un México distinto. La gente vive de un día para otro, e hizo el comentario de que en el sur, la gente dice que ven a los norteños como gente de primer mundo. Vivió las partes buenas y malas del periodismo, hay veces que no todo es lo que parece y conforme más estudia y se prepara uno, más se da cuenta de la responsabilidad que los medios de comunicación tienen con la sociedad.



Considera que los medios nacionales, en especial la televisión, han sido muy irresponsables con la sociedad. “Televisa tiene una factura pendiente muy grande con la sociedad. TV Azteca ni se diga, está por los suelos. Una empresa que defiende los intereses de su dueño a través de su noticiero no puede ser un medio de comunicación confiable. Una empresa como Televisa que satura a la ciudadanía con novelas baratas o con noticieros que esconden la mayor parte de la información de los problemas nacionales no puede ser confiable, sin embargo rigen la mayoría de la vida de los mexicanos.” Exhortó a los alumnos a no dejarse llevar por la influencia de estas empresas, aunque posteriormente mencionó que no todo es negro dentro de Televisa, diciendo que existen algunos programas de buen contenido que vale la pena observar.



Adentrándose más en el tema de la información oculta, menciona que existen historias de hechos sociales impactantes que para la televisión jamás existieron, que no tienen registro visual, pero se pueden encontrar por medio del Internet o por ciertos espacios de prensa escrita. Considera ridículo que en eventos de universidades traigan a Paty Chapoy a dar una conferencia y se le llegue a pagar hasta 400,000 pesos sólo por dar a conocer las “verdades” de otras personas. No tiene nada en contra de los periodistas de la farándula, indica, pero menciona que son partícipes en esconder las cosas importantes. “Son gente que se usa para esconder las cosas que importan a base de chismes, que si las pompas de Alejandra Guzmán, por ejemplo... Mientras en el Congreso aprueban una Ley de Ingresos y presupuesto de gastos, dejando descobijados a la mayoría de los mexicanos, donde a los sindicatos no se les toca porque están protegidos, ni a los partidos políticos porque no le redujeron el dinero que reciben.” Menciona que la clase política, al querer mantener sus privilegios y gastos excesivos, usan a los “chismosos” para mantener en la oscuridad a la población y así, evitar que se den cuenta de lo que los gobernantes hacen con los recursos de la ciudadanía, todo esto haciéndolo con una carga de frustración y enojo.



Habla del caso de Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y de su relación con Televisa que lo va impulsando como “el candidato de las mujeres”, haciéndole publicidad por medio del noviazgo que sostiene con una de las actrices de la empresa. Asegura que se observa un caso de intereses políticos para impulsarlo a la presidencia de México y cómo, gracias a la memoria a largo plazo que el pueblo mexicano posee, lo posicionan como un gran gobernador y le hacen publicidad a sus logros, ignorando que antes de él, su predecesor, Arturo Montiel dejó en pésimo estado las finanzas regionales, cosa que nadie recuerda. Considera poco ética la labor de Televisa y mencionó que es una forma perversa de alcanzar un objetivo, aunque en el fondo espera equivocarse de idea.



Como comunicólogos, menciona, “hay que cuestionar todo, informarse por distintas bases.” Menciona que la sociedad está terriblemente harta por la situación que vive el país en cuestión de desempleo, pobreza e inseguridad; pero no se han encontrado los canales adecuados para hacer una manifestación que pueda ser escuchada y tomada en cuenta. Sin embargo, habla en ese mismo aspecto de manifestación del "boom" que tiene el Internet, donde existen espacios en los cuales la gente se expresa con libertad, como páginas de Internet creadas específicamente para mandarle mensajes a los gobernantes y partidos políticos que ya el descontento está llegando a un punto crítico, y que está creciendo a un ritmo muy acelerado. YouTube es la punta del iceberg.



A pesar de hablar o investigar de esos temas tan duros, exhorta a los alumnos a no sentirse negativos al respecto. “Hay que aprender a tener conciencia social, pero no conviene amargarse la juventud por estas cuestiones. Hay que vivir la vida y ser felices, tenerle gusto al trabajo pero también deben comprometerse a opinar y a actuar en contra de las injusticias de la clase política, incluso la empresarial. Criticar a los medios que se venden o apreciar cuando alguien hace algo honesto.”



Al ser cuestionado sobre la integridad del periodista, dice que existe un movimiento que está cobrando fuerza en el mundo: El periodista está conquistando una posición en la cual obtiene una ideología más política, donde puede tener preferencia por la ideología de izquierda o derecha, o ser alguien más neutral, manteniendo la línea de su propia opinión, haciéndose responsable de su propio contenido. Las compañías que contratan periodistas, dice, comienzan a comprometerse a no limitar el punto de vista ideológico del trabajador. Menciona también que el ser comunicador se basa en ser completamente honesto, y que es un proceso de cambio en el cual se va involucrando más en el aspecto social y político y permitir que todas las voces que deseen expresarse sean escuchadas.



Para finalizar su plática, fue cuestionado sobre el tema de la inseguridad y el narcotráfico. Menciona que la profesión es riesgosa y que la persona que haya dicho que no tiene miedo o que el miedo no ha sido frenado por el temor o por amenazas, miente. Habla de las medidas de la auto-protección en donde se habla de no incluir la información o incluso evitar que los reporteros se involucren en notas de peligro. Antes existían códigos no escritos que se respetaban, añadió. Ahora ya no se respetan y por cualquier motivo empiezan a matar a la gente. Concluyó la charla con un mensaje muy importante: “Ninguna nota vale la vida de un periodista. Nada puede garantizar que un periodista esté exento de protección ante un evento de esa especie.”

Las Manos Sucias del PAN

Introducción




Las elecciones en el México decimonónico favorecieron, casi siempre, al partido o grupo en el poder. En efecto, el presidente electo era siempre, ya candidato del presidente saliente, ya autor exitoso de un levantamiento, ya ocupante, previo y de facto de la presidencia misma.



¿Qué pasa cuando la oposición llega a la esfera máxima de poder y ésta se rehúsa a abandonarla? Cuando las expectativas no se ven cumplidas y se opta por seguir la premisa de “el bien justifica los medios”. Cuando el desvío de recursos parece un juego de niños, en el que las piezas del tablero son nada más y nada menos que más de 30 millones de mexicanos en la miseria…



Cuando se está ante la peligrosa posibilidad de perder las siguientes próximas elecciones federales, la silla presidencial se niega a albergar a un miembro de la antigua dictadura priísta, y le teme a cualquier aire de izquierda.



La vida nacional está en crisis, y la tentación de perpetuar un “proyecto” que no logró verse cristalizado en el gobierno de Fox, así como la ambición de una mayor obtención de poder incrementan su campo de acción.



El jugar sucio, haciendo más pobre al pobre, ya no parecía representar ningún obstáculo moral. Economía, política y sociedad confluyen en una práctica viciosa, en la que más allá de una relación ganar-ganar, la pauta es simplemente, intentar sobrevivir.



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El libro expone como actores principales a Arnulfo Montes Cuen, asesor del PAN durante la campaña de Felipe Calderón y ex-miembro del Partido Revolucionario Institucional, y a Josefina Vázquez Mota, entonces presidenta de la Secretaría de Desarrollo Social.



Cabe mencionar que Montes Cuen no solamente fungió como asesor de la campaña panista para las elecciones del 2006, es gracias a él que Calderón obtuvo la victoria sobre el pre-candidato Santiago Creel en las elecciones internas del partido.



Los panistas tenían una cantidad enorme de trabajo que realizar si querían permanecer en el poder. El año 2000 vio el derrumbe del dominio priista al declararse ganador de la contienda electoral el candidato blanquiazul Vicente Fox Quesada, y su llegada al poder le daba al pueblo mexicano la esperanza de un futuro prometedor. Sin embargo, en el transcurso de los siguientes seis años, Fox se encargó de derrumbar las promesas y las expectativas que había construido durante su campaña, por tanto las expectativas del PAN para conservar el poder eran limitadas, si a esto añadimos la aparición del candidato del Partido de la Revolución Democrática a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador, quien cada vez más ganaba apoyo y popularidad por parte de los sectores más desprotegidos del país, sobre todo en la región centro y sur de éste. El tiempo era poco y el trabajo a realizar era inmenso.



La labor de Montes Cuen para la campaña de Felipe Calderón fue la creación de un "CNC panista", esto como una nueva estrategia originalmente utilizada por el PRI durante años para obtener votos provenientes de organizaciones de obreros y campesinos, cosa que el blanquiazul notó durante el debate sobre el Presupuesto Federal de Egresos. Al darse cuenta de la falta de estructuras receptoras de ingresos millonarios, se inició un proceso para establecer una gestoría social y así buscar beneficios políticos y financieros, intentando así emular la fórmula de éxito utilizada por el PRI para mantenerse en el poder durante tanto tiempo. Para conseguir esto, tomaron como modelo organizacional a la OPAGAN (Organización de Productores Agropecuarios, Ganaderos y Acuícola Nacional), surgida en Sonora y dirigida por el diputado Javier Castelo Parada, antiguo jefe de Montes Cuen.



Al momento de iniciar labores, entraron en contacto con Josefina Vázquez Mota, dirigente de la SEDESOL a mediados del 2005 para enviar 15 millones de pesos del programa de vivienda rural a una cantidad de 3 mil familias por medio de la FENPA (Federación de Productos Agropecuarios, Forestales y Pesqueros A. C.). Negociando con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se consiguieron otros 40 millones de pesos para el programa de la FENPA, además de que se habló con el máximo dirigente de la federación para aumentar el número de beneficiarios de tres a cinco mil familias, la cual fue entregada a la SEDESOL durante noviembre y diciembre de ese año. De 5,000 pesos que cada uno de los 3,000 beneficiarios “recibiría”, la cantidad aumento a más del doble tomando en cuenta el incremento de familias que se verían beneficiadas por dichas acciones. Sin embargo, es ahí cuando los problemas comenzaron. El gobierno de Vicente Fox ordenó la revisión de los recursos no ejercido por instancias federales, impidiendo la entrega del dinero a FENPA. Había que elaborar otro plan, y rápido.



En una reunión de diputados panistas con Montes Cuen realizada el 2 de febrero del 2006 en un hotel de la cadena Fiesta Americana, se determinó que él entregara los 55 millones de pesos obtenidos para hacerlos llegar a las 5,000 familias, transfiriendo la mitad de ese dinero a dos cuentas: Una a nombre del diputado José Luis Preciado Rodríguez y la otra a nombre del Consejo Nacional Agropecuario y Forestal. Montes Cuen se negó a realizar la transacción bajo el argumento de que faltaba a toda ética, pero se cree que temía que, si se realizara una investigación a consecuencia de la decisión del gobierno foxista, él quedaría implicado como el autor intelectual de dicha operación. Ante la negativa del asesor, se decidió tomar acciones drásticas. El 2 de Febrero de 2006, Montes Cuen fue arrestado en el estado de Morelos y trasladado a Sonora por agentes estatales. Dada la naturaleza violenta del arresto, todos pensaron que Montes Cuen había sido secuestrado, pero no fue así. La razón de su arresto fue una vieja denuncia por despojo y permaneció detenido en Hermosillo durante cuatro días para luego ser trasladado en Ciudad Obregón, donde fue arrestado formalmente. Sus abogados pagaron 2,000 pesos por su liberación, pero cuando ésta estaba en proceso, una llamada hecha al juez que había aceptado ya el pago cambió las cosas. Su pago de fianza aumentó a 2 millones de pesos y permaneció arrestado durante 18 días en total sin poder abandonar Sonora por medio de un permiso especial.



El objetivo panista se había cumplido. Montes Cuen ya no podría impedir la entrega del dinero al partido bajo la fachada de una organización fantasma llamada Huehueteptl Comunitaria. Para evitar que la prensa se diera cuenta de que la organización era una mentira, los panistas tuvieron que hacer parecer que el domicilio moral estaba habitado, y así evitar levantar sospechas. Así, pudieron desviar el dinero para sus campañas, incluida la del actual presidente de México; la cual no se vio reflejada en el informe de monitoreo de programas sociales del 2006 de SEDESOL, dirigido al recién instaurado Consejo Consultivo de Desarrollo Social.



Como se mencionó al inicio, Montes Cuen fue pieza clave para definir al ganador de la contienda interna para elegir al candidato de Acción Nacional para la presidencia en 2006. Dicha elección se llevó a cabo en tres etapas, de las cuales la primera fue ganada por Calderón, pero durante la segunda contienda realizada en Tantoyuca, Veracruz, aparentemente Santiago Creel llevaba la ventaja. La importancia de Tantoyuca se daba a que era el municipio con más miembros activos del PAN en el país, por tanto Calderón encomendó a Montes Cuen por medio de Juan Camilo Mouriño que la tendencia fuera revertida a favor de Creel. Esto trajo consigo problemas a Montes Cuen, quien sufrió desde agresiones en contra de FENPA exigiendo que se retiraran del estado de Veracruz, hasta amenazas de muerte.



Algo que vale la pena recalcar durante la contienda, y un factor determinante para la victoria de Calderón, es el hecho de que, a pesar del apoyo del alcalde de Tantoyuca a favor de Creel, que llevó a 2500 campesinos armados con sus desayunos para votar por él, fue la estrategia de los operadores de Montes Cuen de organizar una especie de protesta violenta para alejar a los campesinos y amarrar la elección haciendo que Calderón ganara. Todo iba de acuerdo al plan. Montes Cuen recibió la promesa por parte de Calderón de una recompensa, y fue orador durante su primer acto público en campaña como candidato a la presidencia de México.



Por supuesto, aún tenían que enfrentar la amenaza de AMLO. La balanza estaba inclinada a favor del candidato de la Coalición por el Bien de Todos, por tanto había que actuar, y rápido. Entre los factores determinantes se encuentra el apoyo del ex-presidente Vicente Fox, quien gastó cantidades realmente groseras de dinero en spots publicitarios para enaltecer la imagen de la presidencia y apoyar a Calderón. Esto provocó controversia pues el IFE había firmado un acuerdo nacional para la neutralidad gubernamental, pero las estrategias funcionaron. Calderón, quien se encontraba diez puntos porcentuales por debajo de López Obrador, se disparó en las encuestas desde aquel momento.



Otro factor que dio la victoria a Felipe Calderón fue la guerra sucia masiva que el PAN realizó en contra de López Obrador en Internet y por vía telefónica con apoyo del gobierno del presidente Vicente Fox. Habían videos en la red y spots televisivos que atacaban al perredista, argumentando que “era un peligro para México” e incluso lo comparaban con el dictador venezolano Hugo Chavez. También había guerra sucia por teléfono siguiendo un patrón determinado, el cual consistía en obtener los números de personas que eran simpatizantes de AMLO, bajo el argumento de una encuesta electoral. Estos hechos provocaron que el candidato perredista levantara una demanda contra el gobierno ante la FEPADE, pero al momento de ser procesada en las oficinas, se estaba eliminando toda evidencia de los ataques contra el candidato.




Conclusiones



Todos fuimos testigos de las campañas electorales del 2006, observamos cómo es que tras dos meses de dudas nos arrojó un ganador. Por un margen minúsculo, el Instituto Federal Electoral declaró como ganador de la contienda, y por consiguiente, como el presidente electo de México al candidato del Partido Acción Nacional, Felipe Calderón Hinojosa. Su llegada al poder estuvo llena de polémica y disgusto para un sector considerable del pueblo mexicano.



Cuando las encuestas demostraban que Andrés Manuel López Obrador, candidato de la Coalición por el Bien de Todos se perfilaba como el ganador de la contienda electoral, el PAN tomó represalias al respecto. Si bien no hubo fraude electoral, Calderón no puede jactarse de haber llegado a su puesto bajo una línea de completa limpieza en la práctica.



El texto de José Reveles consigue revelar el modus operandi de Acción Nacional durante las épocas previas a la elección de 2006, mostrando cómo se hacían valer por medio de métodos ilícitos para, en primera instancia, posicionar a Felipe Calderón como candidato del partido a la presidencia, y consecuentemente convertirlo en ganador y mantenerse como la mayor fuerza política en el país.



Los panistas tomaron el planteamiento maquiavélico que dice “el fin justifica los medios”. En épocas donde se supone debe existir una regulación jurídica dentro de las campañas políticas, esta justificación de un fin les funcionó de manera perfecta y consiguieron de manera legítima la Presidencia de la República. Sin embargo se debe criticar las acciones del PAN, en primera para utilizar los métodos priistas para mantener el poder y darle más fuerza a su propuesta de ultraderecha.



Ahora bien; casos como el del PAN, por desgracia, hay muchos. Aún quedan remanentes del Pemexgate aunque la sociedad presente alguna clase de amnesia selectiva. No es un problema recién germinado.



Lo que debe reconocerse en éste caso particular, es la dedicación prestada a un caso tal de periodismo de investigación. La verdad aguarda a ser descubierta, flotando de cuando en cuando a la superficie con la esperanza de ser aprehendida, no sólo por periodistas, sino por ciudadanos comprometidos que no pretendan criticar por criticar. Como todo en la vida, es ésta sólo una cara de las dos que presenta una moneda…



Pero queda una pregunta al aire: ¿Qué hubiera sido del proceso electoral de 2006 sin ese dinerito extra que se acuñó el partido albiazul?.

Se apagaron las luces: Nuevo hogar…misma pasión

Por: Ma. del Consuelo Contreras Corona




Porque toda bella historia tiene un fin. Cuarenta años de porras coreadas con el corazón se han impregnado en cada una de las piedras de los ahora escombros del Estadio Corona, hogar del Santos Laguna. Un empate 1-1 definió el último partido, un gol de Vuoso fue el último celebrado. Las luces se apagaron y se dio vuelta a la página…

La afición se muda gustosa, pero la nostalgia es fuerte. Quién iba a pensar que el sueño que naciera en 1970 se viera transformado a una nueva y muy diferente realidad: el Territorio Santos Modelo.

Son aproximadamente las 3 de la tarde, y el sol característico de la región se deja ver, imponente, recio pero acogedor. Sus rayos delinean la figura de un estadio a medio derrumbar. El sonido de las máquinas demoledoras ensordece, no por el ruido en sí, sino por la abrumadora sensación de dejar atrás toda una vida de intensas emociones.

Los carros circulan por el Blvd. Francisco Sarabia bajo una rara tranquilidad que evoca tristeza. A lo lejos se escucha más de un claxon que al acercarse al Coloso de las Carolinas exclama la tonada de apoyo típica al equipo guerrero. Hay gente que incluso, se baja de su vehículo sólo para captar con su celular la última imagen de ese estadio que fue testigo de cinco finales disputadas y tres de ellas ganadas.

“De sobra está decir que los laguneros se han volcado a las calles para celebrar a lo grande este tercer título nacional. Esta noche La Comarca se viste de blanco y verde, y el festejo durará hasta mañana” se comentaba en la prensa hace poco más de un año, en junio de 2008, cuando el Santos Laguna se coronó campeón. El Santos Laguna constituye el más grande catalizador de identidad regional en la Comarca Lagunera…


Los trabajos continúan. La jaula ha sido demolida. Es 5 de noviembre de 2009, y el panorama se ve muy distinto al de aquel domingo 31 de octubre, en que se extinguió la llama del Corona. Los aficionados – caracterizados por la intensidad de su pasión, expresada en cada uno de los juegos ahí disputados – y el público asistente en general, se conmueven con la ceremonia de clausura. Permanecen los fantasmas de los goles, de la euforia y de una tradición intrínseca lagunera. Ya no habrá más lonches de adobada los domingos afuera del estadio. De ese estadio pequeño, que fungía como nicho de ilusiones. Algunos, desean conservar al menos una piedra que alguna vez lo sostuviera..

Debo confesar que no fui nunca cliente asiduo del Corona, pero sé que siempre es difícil decir adiós. Su ambiente era el mejor, y la libertad que genera ese sentido de pertenencia no se compara con nada. En definitiva, la mejor terapia anti-estrés.

La vista busca sin encontrar la Casa del dolor ajeno, un lugar de sueños que se viera bañado en lágrimas, euforia y pasión. Un aspecto desolador ha dejado en el corazón de La Comarca al observar durante un instante al transitar a las inmediaciones de lo que hoy es derribado... Si, una nueva casa nos espera, pero ¿cómo olvidar las innumerables alegrías que allí se vivieron? ¿Cómo explicarle al corazón que el tiempo sigue avanzando y que todo es para mejorar?...No se derrumban solamente paredes de concreto y estructuras metálicas, se derrumban 40 años de historia.

Muertos latentes...ausencia presente: Una fiesta para morirse

Por: Ma. del Consuelo Contreras Corona




2 de noviembre de 2009. Son las 11:05 de la mañana y el desfile de un mar de gente que dirige sus pasos al panteón del Carmen es evidente. Siento transportarme a una realidad alterna, después de cruzar el puente que permite el cruce de las vías, allá por el patio de trenes aledaño a la colonia Vicente Guerrero. Los márgenes del panteón se aprecian a lo lejos. Entre más me acerco, el penetrante olor a flores típicas de la fecha acecha mis sentidos.

El consuelo de pasar a una mejor vida es realmente tentador en últimas fechas. Y cómo no, si entre influenza, crisis y aumento a los impuestos, el burlarnos de la muerte funciona como un perfecto aliciente…

La esperanza de la resurrección…de una vida que no transcurrió en vano. La muerte es el destino inexorable de toda vida humana y es natural que nos asuste y angustie su realidad, sobre todo cuando vemos de cerca el peligro de morir o cuando afecta a nuestros seres queridos. La muerte, un tema tan sensible y a la vez tan cotidiano, que tiene un trasfondo mucho más complejo de lo que muchos imaginaríamos. Costumbre milenaria que representa hoy en día el mestizaje del pueblo mexicano y español, en el que no sólo mezclaron sus genes, sus comidas y sus lenguas, sino también sus religiones y sus fiestas.

Día de Muertos, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO el 18 de noviembre de 2003, es hoy el arquetipo de la fiesta mexicana. El mito, dice Edgar Morín, da sostén al recuerdo, al culto, al antepasado, es decir, actúa como soporte de la identidad colectivo-individual.

Capaz de infundir uno de los miedos más profundos en el hombre, la muerte es venerada y a la vez satirizada en la cultura del mexicano, siendo el 2 de noviembre el hito de celebración propiamente dicha.

Los puestos de flores de múltiples colores se enfilan en las afueras del panteón. La gente, trae cachuchas y sombrillas que apacigüen el inclemente resplandor del sol. Mientras, los carros avanzan a paso lento al interior del recinto donde descansan los muertos. Cempasúchil y gladiolas adornan tierra santa, tumbas blancas que emulan un campo de estrellas de mármol.

El calor empieza a sentirse en los poros de la piel muy a pesar de la brisa ligeramente fría, que deja ver que hasta el cielo está de luto…


Un largo pasillo divide al panteón en dos alas; dos secciones que representan dos mundos completamente antagónicos entre sí. Uno de ellos, en donde se encuentran lápidas sencillas, a ras del suelo, de la tierra roja que llama mi atención. En donde la esencia de una verdadera celebración de la vida al rendir honor a la muerte se hace translúcida a los ojos de los mortales. Son tumbas de pertenecientes a gente del “pópulo”, como dirían muchos vulgarmente.

A pesar de ello, las flores se enorgullecen de la algarabía que provocan; sus colores se reavivan, dejando atrás cualquier prejuicio. Ellas no saben que adornan tumbas humildes, de gente que alguna vez perteneció a un sector de la sociedad que se ve relegado por las intemperancias del destino.


En la otra sección, saltan a la vista apellidos rimbombantes como Betancourt, De la Peña, Rocha, entre muchos otros. Resulta irónico que son estos nichos los más olvidados, faltos de amor y cuidados. Una vez más queda comprobado que el dinero y el poder no son sinónimos de felicidad a largo plazo. Producto de la idiosincrasia, son las clases populares las más entregadas, las más fieles al sentido de compromiso, que va más allá de las barreras de la muerte misma...

El calor que se siente emana de los corazones de cada uno de los visitantes. De cada miembro de todas aquellas familias que se dan cita para limpiar las tumbas de sus seres amados. Entre rezos y largas letanías; entre música de banda o de trío, se ameniza el encuentro entre vivos y muertos.

En una de tantas lápidas, una familia numerosa se reúne a su alrededor, y juntos se reparten las tareas a cumplir. Unos detienen una enorme sombrilla por turnos; los más pequeños juegan a llenar botellas con tierra, otros por su parte no pueden evitar dejarse llevar por la música de fondo y “marcan pasito duranguense”.

Un fugaz escalofrío recorre mi cuerpo al topar mis ojos con una tumba poco común, adornada con dulces. Yoselin Alejandra es su huésped. Murió el 5 de septiembre de 2005, y al tener sólo esa fecha labrada, infiero que murió siendo apenas una recién nacida. Hubo quien no aguantó la tentación y engulló uno de los chocolates que servían como tributo – probablemente un niño que inocentemente cometió la travesura – . Mi mente viaja por fracción de segundo. Dilemas hipotéticos acechan mi cabeza. ¿Cómo sobrevivir a la muerte de un hijo? Cuando el curso natural de la vida se ve violado y no queda más que aprender a lidiar con el dolor. Es en ese momento precisamente en el que leyendas grabadas con profunda adoración como la de “Te amo Abue! ♥” , aunado al suave coro de Amor Eterno ♪♫ conmueven mi alma hasta lo más profundo.

Al fondo se escucha la banda: trompetas, tarola, tambora y platillos. La familia baila con el son de dichos instrumentos, entonan las canciones que más disfrutaba Don Héctor, acompañados de un trozo de caña – claro, no podía faltar – que el jefe de la familia repartía gozoso. Incluso un bebé es parte de la celebración, la abuela lo sostiene mientras lo mece al ritmo de la música.

Las tumbas más recientes resaltan por su extravagante decoración. Al parecer, el mexicano embellece su dolor, y disfraza con risas su más profunda tristeza. El mezcal resulta ser un buen compañero de duelo y el aire se reviste de una peculiar picardía.

El culto a la muerte fue uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor. Hoy, la muerte se abraza, como la meta a la cual todos hemos de llegar, siendo sin embargo, lo más importante, el camino que recorrimos para llegar honrosamente a ella. Es el 2 de noviembre en efecto, ¡una fiesta digna de celebración!.

Respirando tradición, exhalando devoción

Por: Ma. del Consuelo Contreras Corona




El sol empieza a morir, los últimos rayos del día se entrecortan en las nubes del cielo. Son las seis de la tarde, y la ciudad se ve tranquila y pacífica. Descansa después de la agitación de un día lleno de festividad. Es 28 de octubre, nada más y nada menos que el Día de San Judas Tadeo. Celebración que para los laguneros va más allá de una simple fecha especial en el santoral católico. Y no es para menos, San Judas era nada más y nada menos que el primo hermano de Jesucristo, así que no hablamos de cualquier santo…

Aunque pocos lo saben, a San Simón y San Judas Tadeo se les celebra la fiesta en un mismo día, porque según una antigua tradición los dos iban siempre juntos predicando la Palabra de Dios por todas partes. Refiere la tradición que San Judas y San Simón sufrieron martirio en Suanis, ciudad de Persia, donde habían trabajado como misioneros. A San Judas le dieron muerte con una cachiporra. Por eso se le representa con una porra sobre la cabeza. Luego, le cortaron la cabeza con un hacha. Trasladaron su cuerpo a Roma y sus restos se veneran ahora en la Basílica de San Pedro.

Sin embargo, obviando el cercano parentesco con Jesús de Nazaret, San Judas es toda una celebridad en nuestra región. Goza de una popularidad que ya desearían muchos políticos. San Juditas está presente en gran parte de los hogares, negocios, iglesias, automóviles, incluso en el vestidor del equipo Santos Laguna.

Judas es una palabra hebrea que significa: "alabanzas sean dadas a Dios". Tadeo quiere decir: "valiente para proclamar su fe".

Bajo este contexto, resulta lógico que el 28 de octubre represente toda una ocasión de fiesta. Las calles se llenan de verde, del sonoro cobijo de las tamboras y del particular olor del asado y las sopas típicas de la reliquia. Y aún la reliquia no es meramente de origen lagunero, sino zacatecano, ésta se ha convertido en todo un constructo social característico de nuestra sociedad. Engloba toda una serie de aspectos, desde lo claramente religioso, gastronómico y cultural. Tradición que se lleva en las venas junto con la devoción innata a una advocación. El nivel socioeconómico sale sobrando. La fe reina sobre la adversidad que implica la crisis económica por la cual estamos atravesando…

El marco social es perfecto. Un viento ligero que proviene del norte enfría un poco la temperatura, pero jamás los corazones. Las celebraciones al santo consentido de los torreonenses han comenzado desde tempranas horas de la tarde. Son las seis de la tarde. El escenario: #1207 de la calle Zacatecas, entre Cuauhtémoc y Mariano López Ortiz, en la Col. Centro de la ciudad, el hogar de la Familia García Rangel.

La danza de los matachines está en su pleno apogeo. El sonar de los huajes es evidente. Sin una ardua búsqueda, di con un centro lleno de tradición: se estaba llevando a cabo una más de las muestras de celebración típicas de la fecha.


Me acerco con algo de timidez a la escena, ya que, a pesar de ser ésta una fiesta de carácter público, en donde en el punto principal es compartir con todos los miembros de la comunidad, no dejo de ser una extraña que se entromete en un círculo familiar y de amigos que se reúnen bajo un mismo propósito. Con libreta en mano, y un lapicero que me ayude a capturar un poco la esencia del momento, me dispongo a observar cada detalle que se desarrolla antes mis ojos; unos ojos maravillados, que han recuperado la capacidad de sorprenderse ante la magia que evoca una tradición. El tiempo se detiene…la gente se enfoca en San Judas y lo demás es meramente irrelevante.

Se cierra el paso a los automóviles con una camioneta azul. En medio de la calle, acompañados de unas cuantas sillas, se erige un pequeño altar. Zona de devoción en donde descansan cincos imágenes del santo, una por cada miembro de la familia. Resulta interesante el número y la variedad que presentan las imágenes, pues las hay de diversos tamaños, colores y texturas, pero el sentimiento es uno.

Flores blancas y amarillas adornan el recinto, así como papel picado que atraviesa la calle de poste a poste, con motivos florales, el sol, y obviamente, San Judas. Las veladoras por su parte, juegan un papel fundamental en la celebración. Su tarea, la de iluminar no sólo el escenario, sino el alma de los feligreses.

Las señoras se encuentran sentadas alrededor, contemplando mientras la danza se lleva a cabo. Trece son los integrantes de ésta. Portando un atuendo que refleja horas de dedicación, el sudor recorre sus rostros delicadamente, al son de los golpeteos que sus pies dan en el asfalto. Sorprende tal vez a algunos, que la edad no sea un factor determinante para ser danzante. Los hay de edad ya avanzada, adultos que buscan redención, y una par de niñas que no sobrepasan los 4 años aún. Los más grandes se identifican por traer plumas vistosas adornando sus cabezas. Con carrizos, medias verdes, una pañoleta atada a la cintura con la imagen grabada de la Virgen de Guadalupe, el clásico huaje y el arco, los danzantes se entregan con fervor al unísono con la tambora. El señor que la ejecuta parece estar en otra realidad; su mirada se aprecia distante, como si cada golpe que da con el mazo pretendiera alejar toda muestra de sufrimiento y maldad.

Llama la atención que todo este acontecimiento tiene lugar en una zona primordialmente comercial. Los García se ven abrazados por todo tipo de negocios: de servicio de mensajería, artículos de limpieza, autopartes, servicios computacionales, bancarios, y claro, no podía faltar su yonke. Su casa es la única en ese tramo de la calle. Pero ello no representó impedimento alguno para que la gente acudiera al llamado de la fe. Los restos de leña en la banqueta, y el enorme cazo de asado ya vacío, son las mejores evidencias.

El rosario dio inicio alrededor de las 3 de la tarde, una hora después de que comenzara la danza en honor a San Judas. La señora Lidia no ha parado desde la mañana, con el afán de que todo salga bien y que nadie se quede sin su debida porción de reliquia. Incluso, ésta, su humilde servidora, se vio deleitada por el manjar gastronómico producto de su trabajo.

La dueña de la casa se empeña en arreglar detalle a detalle el acomodo de los floreros, mientras sus pies siguen despistadamente el ritmo de la tambora. Es reconfórtate la devoción que se admira en sus ojos.

Tras cada pieza de la danza que concluye, tiene lugar un breve silencio seguido de una reverencia al pequeño altar. Se hace un rezo o petición particular por parte de cada uno de los danzantes. Todos esperan algún favor del primo de Dios…una niña se encarga de registrar cada emoción con su cámara. Todos se congregan para la clásica foto grupal, en la que la imagen de San Judas es la protagonista.

Los esposos de las señoras se limitan a observar de lejos todo el movimiento, acompañados de unas buenas cervezas que ambienten el festejo. Personas entran y salen constantemente de la casa, y sin advertirlo, se acerca un viejito a la puerta y pregunta si quedó reliquia. – Nomás sopita y caldito de chile – contesta la señora de la casa – Ahorita le doy tantita.

No es la primera vez que la Familia García brinda reliquia de manera desinteresada, llevan ya ocho años manteniendo la tradición de hacer comida en cantidades industriales. Y aunque casi siempre viene la misma gente, la posibilidad de atender a todo el que viene a pararse aquí es el propósito mismo de la reliquia. “La reliquia es para DARSE” dice totalmente convencida Doña Lidia, aunque no niega que en realidad la caridad puede representarse de muchas y diversas maneras. El llevar alimento a los presos del CERESO es una buena opción…Lo importante aquí es que, así como ellos, existen muchas familias que perpetuán la tradición por gusto, por mantener en pie una manda.

El sentido gira en torno a la gratitud que se desea manifestar a San Juditas tras haber recibido favores especiales. Como es el caso particular de los Rangel, que encomendaron a su hijo al santo ante una inminente operación que le fuera practicada a los 4 añitos.

Son ya las 6:30. El sol definitivamente esta extenuado y se despide de los habitantes de esta hermosa ciudad. Suenan las campanas de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, que está a tan sólo una cuadra de distancia. Es hora de empezar a recoger. Las cuñadas ayudan a levantar el altar que con tanto empeño erigieron horas atrás al “Abogado de las Causas Difíciles”. El sol decae, más no los ánimos. La familia ha visto más unidos sus lazos. San Judas y su don han conseguido brindarles una satisfacción y una paz espiritual que la estabilidad económica no puede brindar.

Redescubriendo caminos…


Por. Ma. del Consuelo Contreras Corona.



11:17 am. Tras recibir una nueva encomienda, salgo de las instalaciones de la Facultad, mi hogar de todas las mañanas…el viento acaricia y despeina mi cabello. Éste, cubre recia pero delicadamente mi cara, mientras el aire recorre mis brazos desnudos al momento en que me dispongo a cruzar la calle.

El señor de las gorditas al carbón, que como cada día pone su tenderete en la esquina del banco HSBC, sigue vendiendo con gran afluencia como lo hace usualmente a estas horas de la mañana; el tráfico se hace presente, algo agitado a decir verdad, considerando la hora que es apenas…

Decido dirigir mis lentos pasos al Mercado Juárez, ubicado en el centro histórico de la ciudad, por ser el más cercano a la facultad, ello debido a cuestiones de tiempo ya que, por quedarme platicando con Nava sobre mis múltiples conflictos existenciales no partí para realizar el ejercicio a la hora indicada…

Espero al primer camión que se me ponga enfrente. El semáforo permanece en rojo; se avecina un Cong. Hidalgo, pero a ojo de buen cubero, no trae sistema Ecobus, ergo, lo descarto como opción pues no traigo efectivo en la bolsa.

Así pues, Mauricio y yo nos subimos a la siguiente unidad del H. Transporte Público de esta hermosa y desértica ciudad de Torreón. Se trata de un Ruta Sur Jardines – Ferro, línea que por cierto, tomo todos los días para llegar a mi hogar al salir de clases. Irónicamente, tras haber abordado dicha unidad, me enfrento al dilema de que el servicio de prepago está ¡¡¡CERRADO!!!... Me hago la desentendida, y tomo asiento. Mientras, me dispongo a escribir lo acontecido –mala idea escribir en un camión en movimiento, mi letra se vuelve ilegible-. Sin darme cuenta que estoy sólo a unas cuantas cuadras de mi destino por ir sumergida en mis pensamientos pude haberme pasado del punto en el que debía bajarme... Estoy ahora a sólo una cuadra de la gasolinera de Revolución esq. con Acuña, y desesperada busco en el bolsillo trasero de mi pantalón algunas monedas para percatarme inmediatamente después que sólo cuento con la módica cantidad de dos pesos.

Ante el problema que ello representa, me dirijo a la puerta delantera para bajar del camión; al parecer mi cara de acongojamiento es totalmente evidente a los ojos del chofer, quien, probablemente conmovido por mi reacción, sólo se limito a decirme “Así déjelo señorita…”. La expresión de mi cara se transformó, denotando ahora un completo alivio, y una extraña sensación de que después de una larga mala racha, la suerte por fin me favorece.

En vista de no escribo lo suficientemente rápido a mano, me tomo unos minutos para sentarme a redactar lo acontecido, en la orilla de la banqueta, aprovechando el clima está delicioso, sin importarme que mi pelo no me deje ver, efecto del fuerte viento.

Es hora de seguir mis pasos…Mi humor anda más simple de lo normal; las extrañas abstracciones de las cuales mi mente es objeto comúnmente, se dispersan, por lo que me limito a admirar el panorama mientras voy transitando por la acera de la Acuña, aquella que se ve beneficiada por la sombra para evitar los calurosos rayos del sol.

Una larga fila de camiones Torreón-Gómez-Lerdo – de esos verdes ya característicos – espera a los pasajeros que se dirigen a las ciudades hermanas del estado de Durango. El ruido del centro no es del todo apabullante; sin embargo, funge como un elemento que sitúa al transeúnte en un ambiente de gran movimiento, un escenario dinámico en el que el trato de compra-venta es el protagonista del lugar.

Las tiendas ven el desfile de la gente que va y viene, esperando que por lo menos un alma se adentre en alguna de ellas para cubrir la cuota de ventas de la semana. Son tiempos de crisis, eso nadie lo puede negar…

Apartando de mi cabeza la ausencia de dinero en mis manos, me permito fantasear con los artículos que observo, y que de algún modo – al menos en mi imaginación – pretendo comprar. Como aquella blusa que me hizo ojitos, o aquel vestido corto, strapless, a cuadros rosas y negros, en el cual me ví, luciendo tremendamente atractiva, y si no despampanante, por lo menos haría que más de uno levantara la mirada.

Dejo de divagar con la ropa, sólo para enfocar mi atención en una nueva tentación: ¡la comida!, que seduce a quien camina con paso acelerado o ligero por las calles del centro histórico. Una vez más, recuerdo que no traigo dinero..sólo a mí se me ocurre salir sin mi cartera en mano. Esos arranques impulsivos le dan ese aire tan peculiar de aventura a las cosas, pero también te limitan a corto plazo como fue el caso ésta vez.

Tras sobrevivir a la tentación, llego a la esquina de Hidalgo y Acuña, donde me topo con un pequeño obstáculo: un par de vehículos de SIMAS obstruyen el paso. Muy probablemente se encontraban arreglando algún desperfecto en la tubería del drenaje público. Curiosidad innata me invade. Deseo averiguar el motivo real de su estancia y dejar atrás las suposiciones, pero el tráfico y el tiempo reducido con el que cuento me lo impiden. Me conformo con guardar evidencia gráfica con ayuda de mi celular, mi compañero de aventuras…

Después de algunas peripecias, entro por fin al Mercado Juárez. Había decidido recorrer sus adentros para capturar un poco de su esencia. Aquella que deja ver una pizca de su historia, y la de muchos que en él han transitado, ya sea como compradores o comerciantes.

El primer negocio que nos recibe es una cerrajería, la cual me lleva a recordar que requiero pronto de utilizar sus servicios…continúo caminando y los arreglos como coronas y ramos florales con motivo del 2 de noviembre están a la orden del día. Voces pasivas pero insistentes te invitan a realizar una compra bajo el coro de “¿Qué anda llevando?”.

Los olores evocan un coctel de emociones. La diversidad es la reina del baile. Están presentes desde hierberías hasta negocios que se dedican exclusivamente a la venta de souvenirs de la ciudad, entre los que destacan playeras del equipo local, llaveros estrafalarios – como el de una vaca stripper – tarros para cerveza, vasos tequileros, estatuillas de cerámica, etc.

Las fondas ofrecen toda una carta enorme de posibilidades. Dónde poder comer no es problema en el Mercado Juárez. Saltan a la vista deliciosos chiles rellenos, pescados y mariscos. Opciones bastantes atractivas, sobre todo cuando visitas el recinto teniendo tanta hambre como la que experimento en éstos momentos y ante la cual no me queda más que tomar mi pluma, continuar escribiendo y retirarme. Porque la vida en el mercado es ruda, ante tantas tentaciones y en mi situación será mejor buscar otro tipo de aventuras nuevas. Siempre habrá un nuevo día para seguir, redescubriendo caminos…