Por: Ma. Del Consuelo Contreras Corona
Un periodista prestigioso, hombre consumado y una persona muy accesible, Víctor Hugo Hernández sostuvo una plática con los alumnos de 5to semestre de la carrera de Ciencias de la Comunicación, en la cual compartió sus experiencias laborales, sus opiniones respecto al estado actual de los medios de comunicación en México, y dio una serie de consejos para los aspirantes a periodistas o comunicadores que, afirma, le gustaría que le hubieran dado a él.
Empezó por comentarle a los alumnos que sean muy sensibles al momento de documentar, pues “estamos ante una sociedad más despierta, más sensible y más crítica, irónico pues tenemos un índice de participación ciudadana muy bajo.” Considera que la sociedad mexicana se ha convertido en rehenes de políticos, de grupos sociales, de empresas, de medios de comunicación y de monopolios. Menciona también que el nivel de educación es de promedio octavo año de primaria, además de que actualmente existen cerca de 900,000 jóvenes sin empleo ni oportunidades, por lo cual quienes tienen el privilegio de estudiar deben ser responsables y asumir la responsabilidad que conlleva prepararse adecuadamente para el ámbito profesional.
Una de sus cruces, menciona, es el hecho de que no le dio más énfasis en aprender inglés de forma adecuada, al hablar de cómo las personas se pueden arrepentir de no tener el tiempo para estudiar, y de cómo sus hijos actualmente tienen un mejor nivel de inglés que el que él mismo posee. Considera que cada libro es un viaje, recomienda la lectura, pero enfatiza que los jóvenes que se encargan de estudiar periodismo deban salir de su ciudad de origen para experimentar cosas nuevas y conocer nuevos espacios, nuevas personas; para conocer el mundo y saber cómo es la vida en otras partes del país, e incluso fuera de este. Asegura que les dará sensibilidad para entender cómo son las cosas fuera de su lugar de origen. Mencionó también que un buen comunicador debe tener una obsesión por los libros y periódicos, aunque sea formato físico o digital.
Exhortó al alumnado a planificar sus vidas en el momento en que tienen todo por delante: Planificar la parte del estudio, ver dónde se ven. Planificar también los aspectos físico, personal, económico, social y profesional. “Cuando le agarras gusto a las cosas se te dan más fácil las cosas, no es fácil, todos se equivocan, pero hay que perseverar. Si no hay recursos para hacer las cosas, será difícil hacer las cosas.” Habló también sobre empezar a hacerse un hábito del ahorro y planificar los gastos futuros para cosas importantes: vivienda, transporte, etc. Contó una anécdota de cuando era estudiante de preparatoria y posteriormente universidad. Tenía un par de tenis cuando era estudiante, unos Converse, los cuales le encantan y mientras más se gastaban más los arreglaba y más los quería, y no tenía el dinero para comprar otros. De nueva cuenta, enfatizó en empezar a hacerse el hábito de ahorrar.
Hablando de las crisis de periodismo, Hernández mencionó que los medios de comunicación están sujetos al escrutinio de la sociedad por el pésimo trabajo que han hecho en cuestión de informar adecuadamente a la gente. De ahí, comenzó a hablar sobre sus comienzos en el periodismo. Empezó a trabajar en televisión a los 18 años, entró a trabajar como redactor en Canal 9 de Televisa en México (canal local), entonces pasó a reportear, luego investigación y trabajó en un programa llamado 60 Minutos, el cual fue muy seguido por la audiencia y fue tal su impacto y polémica que terminó siendo cancelado. De ahí, entró al proyecto de ECO como coordinador general. De los 20 a los 30 años se la pasó viajando y en un punto se sintió aburrido de viajar, veía “carreteras que había recorrido en dos o tres ocasiones previamente, harto de tener a la misma gente al lado y de hacer lo mismo.”
Vivió situaciones que le hicieron replantear su vida. Dos pequeños accidentes que vivió, un derrape del auto que llevaban en un viaje, cosas como esas le marcan señales a una persona y es cuando el reloj biológico dice "Ya, hasta aquí". En ese lapso de 10 años, perdió a 4 amigos en distintos accidentes: “Cuando pasan esas cosas re-evalúas las cosas y cambian tus perspectivas, empiezas a sentar cabeza”.
Dentro de sus mentores destaca una eminencia en el periodismo: Jacobo Zabludovsky. Llegó a trabajar directamente con él, y lo considera un gran mentor y le tiene un gran cariño, a pesar de los aspectos de su vida pública como comunicador que fueron bastante polémicos. Lo considera un hombre talentoso y con una capacidad mental impresionante, mencionando que leía dos o tres libros a la semana. Un tipo con un humor muy elegante, era muy comprometido a su trabajo. Contó una anécdota sobre su venida a Torreón, en la cual mencionó que fue a hablar con él y decirle que se iba a casar y que necesitaba salir de México por problemas de salud de su hijo. Dijo que le “inventó la barra” para poder salir, pues Jacobo no le iba a permitir irse. Sin embargo él lo entendió y no sólo lo dejó irse, sino que lo recomendó en Multimedios Laguna y llegó a Torreón no como reportero, sino como una eminencia y eso le ayudó a conseguir un buen puesto dentro de la compañía.
Lleva una carrera de 15 años en los cuales trabajó para televisión, radio y prensa, y considera que Torreón es una región increíble a pesar de ser castigados por la inseguridad, le gusta involucrarse con la gente de la región. Prefiere vivir en el norte de México a vivir en el sur, pues considera que el sur es muy pobre y no tiene un buen nivel de educación, además de que no existe la libertad de expresión como lo hay en la región norte; lo considera un México distinto. La gente vive de un día para otro, e hizo el comentario de que en el sur, la gente dice que ven a los norteños como gente de primer mundo. Vivió las partes buenas y malas del periodismo, hay veces que no todo es lo que parece y conforme más estudia y se prepara uno, más se da cuenta de la responsabilidad que los medios de comunicación tienen con la sociedad.
Considera que los medios nacionales, en especial la televisión, han sido muy irresponsables con la sociedad. “Televisa tiene una factura pendiente muy grande con la sociedad. TV Azteca ni se diga, está por los suelos. Una empresa que defiende los intereses de su dueño a través de su noticiero no puede ser un medio de comunicación confiable. Una empresa como Televisa que satura a la ciudadanía con novelas baratas o con noticieros que esconden la mayor parte de la información de los problemas nacionales no puede ser confiable, sin embargo rigen la mayoría de la vida de los mexicanos.” Exhortó a los alumnos a no dejarse llevar por la influencia de estas empresas, aunque posteriormente mencionó que no todo es negro dentro de Televisa, diciendo que existen algunos programas de buen contenido que vale la pena observar.
Adentrándose más en el tema de la información oculta, menciona que existen historias de hechos sociales impactantes que para la televisión jamás existieron, que no tienen registro visual, pero se pueden encontrar por medio del Internet o por ciertos espacios de prensa escrita. Considera ridículo que en eventos de universidades traigan a Paty Chapoy a dar una conferencia y se le llegue a pagar hasta 400,000 pesos sólo por dar a conocer las “verdades” de otras personas. No tiene nada en contra de los periodistas de la farándula, indica, pero menciona que son partícipes en esconder las cosas importantes. “Son gente que se usa para esconder las cosas que importan a base de chismes, que si las pompas de Alejandra Guzmán, por ejemplo... Mientras en el Congreso aprueban una Ley de Ingresos y presupuesto de gastos, dejando descobijados a la mayoría de los mexicanos, donde a los sindicatos no se les toca porque están protegidos, ni a los partidos políticos porque no le redujeron el dinero que reciben.” Menciona que la clase política, al querer mantener sus privilegios y gastos excesivos, usan a los “chismosos” para mantener en la oscuridad a la población y así, evitar que se den cuenta de lo que los gobernantes hacen con los recursos de la ciudadanía, todo esto haciéndolo con una carga de frustración y enojo.
Habla del caso de Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y de su relación con Televisa que lo va impulsando como “el candidato de las mujeres”, haciéndole publicidad por medio del noviazgo que sostiene con una de las actrices de la empresa. Asegura que se observa un caso de intereses políticos para impulsarlo a la presidencia de México y cómo, gracias a la memoria a largo plazo que el pueblo mexicano posee, lo posicionan como un gran gobernador y le hacen publicidad a sus logros, ignorando que antes de él, su predecesor, Arturo Montiel dejó en pésimo estado las finanzas regionales, cosa que nadie recuerda. Considera poco ética la labor de Televisa y mencionó que es una forma perversa de alcanzar un objetivo, aunque en el fondo espera equivocarse de idea.
Como comunicólogos, menciona, “hay que cuestionar todo, informarse por distintas bases.” Menciona que la sociedad está terriblemente harta por la situación que vive el país en cuestión de desempleo, pobreza e inseguridad; pero no se han encontrado los canales adecuados para hacer una manifestación que pueda ser escuchada y tomada en cuenta. Sin embargo, habla en ese mismo aspecto de manifestación del "boom" que tiene el Internet, donde existen espacios en los cuales la gente se expresa con libertad, como páginas de Internet creadas específicamente para mandarle mensajes a los gobernantes y partidos políticos que ya el descontento está llegando a un punto crítico, y que está creciendo a un ritmo muy acelerado. YouTube es la punta del iceberg.
A pesar de hablar o investigar de esos temas tan duros, exhorta a los alumnos a no sentirse negativos al respecto. “Hay que aprender a tener conciencia social, pero no conviene amargarse la juventud por estas cuestiones. Hay que vivir la vida y ser felices, tenerle gusto al trabajo pero también deben comprometerse a opinar y a actuar en contra de las injusticias de la clase política, incluso la empresarial. Criticar a los medios que se venden o apreciar cuando alguien hace algo honesto.”
Al ser cuestionado sobre la integridad del periodista, dice que existe un movimiento que está cobrando fuerza en el mundo: El periodista está conquistando una posición en la cual obtiene una ideología más política, donde puede tener preferencia por la ideología de izquierda o derecha, o ser alguien más neutral, manteniendo la línea de su propia opinión, haciéndose responsable de su propio contenido. Las compañías que contratan periodistas, dice, comienzan a comprometerse a no limitar el punto de vista ideológico del trabajador. Menciona también que el ser comunicador se basa en ser completamente honesto, y que es un proceso de cambio en el cual se va involucrando más en el aspecto social y político y permitir que todas las voces que deseen expresarse sean escuchadas.
Para finalizar su plática, fue cuestionado sobre el tema de la inseguridad y el narcotráfico. Menciona que la profesión es riesgosa y que la persona que haya dicho que no tiene miedo o que el miedo no ha sido frenado por el temor o por amenazas, miente. Habla de las medidas de la auto-protección en donde se habla de no incluir la información o incluso evitar que los reporteros se involucren en notas de peligro. Antes existían códigos no escritos que se respetaban, añadió. Ahora ya no se respetan y por cualquier motivo empiezan a matar a la gente. Concluyó la charla con un mensaje muy importante: “Ninguna nota vale la vida de un periodista. Nada puede garantizar que un periodista esté exento de protección ante un evento de esa especie.”

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